jueves, 31 de marzo de 2011

Con los perros en la bici... y el resto de la familia

En la bici con los dos perros
Pues como salió el sol, y apetecía, ayer sacamos la bici por primera vez en años. Y nos fuimos todos al parque. El Pollito con Guardabosques, en su sillita y con su casco nuevo (que lo odia). Yo yo con los perros atados a la bici.

Como soy de casa del herrero, ni arneses, ni enganches, ni nada fino. Cogí una correa cortita de nylon para sujetarlos al manillar, y ahí enganché su correa normal (de las de policía, que tienen dos enganches y varias arandelas). Llevan sus collares normales, entre otras cosas porque no quiero que tiren, que están demasiado viejos y ya tienen suficientes problemas de articulaciones los dos, como para meterles peso encima. Además, como era el primer día, iban bastante descontrolados, y con el collar se les guía mejor que con el arnés.

Dejo mis reflexiones para que no metáis la pata tanto como yo (y os caigáis menos veces).


Lo primero, mejor llevar sólo un perro, si se puede. Los dos se pasan el rato cruzándose, y como se ve en el vídeo, la perra va bastante agobiada. También ayuda la diferencia de tamaño. Cuando la perra no puede más, el perro va aburrido, al trotecillo cochinero. El perro solo, más deprisa, galopa, va centrado y no se distrae. La perra no se lo pasó muy bien, pero la verdad es que el ejercicio no le viene mal.

Las correas, mejor bastante cortas. Lo suficiente como para que el perro no pueda cruzarse por delante de la bici si ve otro perro al otro lado. Y al suelo que vas. Lo sé. Eso me pasa por no ir atenta.

Si te cruzas con un perro, mejor dejar al perro extraño y a tu perro por el mismo lado. Es más fácil mantener la dirección recta así, sin que el perro se te cruce por delante.

Mejor ir rapidito, en cuanto vas despacio deciden que es "hora de olisquear" y se distraen. Para cruzarse con otro perro igual, cuanto más deprisa puedas ir, mejor.

Cuando giras hacia fuera de donde está el perro, simplemente vale con llamar su atención y girar, para girar hacia dentro, lo mejor es enseñarles a girar a la orden, pero si les das una orden de "despacio" o "quieto" y haces el giro amplio, aprenden rápido.

Haz poco rato el primer día. Nosotros recorrimos cuatro manzanas, hasta el parque y vuelta. El resto de la tarde no hubo perros. Vale, que tienen 9 añitos cada uno y no están para mucho trote, pero es que corren tooodo el rato. Sobre todo la pequeña, pobre.

Último apunte: casco, casco y rodilleras. Porque hasta que pillas el truco, y los perros cogen la rutina, te caes. Varias veces. Menos mal que mi bici es pequeña (a mi medida, claro) y no me caigo de muy alto.

Pollito, la que mejor se lo pasó. Miraba a los perros como alucinada todo el camino. Y luego se tiró del tobogán y se montó en  los columpios. Le encanta. Pongo una foto de la niña con su casco nuevo, que es más grande que ella. Que una cosa es crecedero, y otra esto.
La niña con su casco, seguridad ante todo
Por cierto, gracias a Rocío por grabarme el vídeo, y por enseñarnos a Guardabosques y a mí a previsualizarlo en la cámara. Que ya tiene más de un año, y no lo habíamos conseguido.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Pasito a pasito


¡Por fin echó a andar el Pollito!
Ya da solita 10 o 12 pasitos, antes de tirarse al suelo o "lanzarse a por mamá", que si te pilla cerca, se te tira en plancha, hay que ir con cuidado.
Lleva practicando dos días, a todas horas.
Pero lo que más me impresiona no es que mi niña ya ande, ni el amor con el que la mira el Guardabosques, es que ¡es superemocionante! Me dicen a mí hace dos años que estaría con estas babas cayéndoseme, porque mi niña ha dado seis pasitos, y no me lo creo. Qué grande es la maternidad.

Y así, pasito a pasito, pero de gigantes, que han empezado hoy y llevan una marcha tremenda, la nueva página-foro-blog de madres blogueras. ¡Felicidades por esa pedazo de página!

lunes, 28 de marzo de 2011

Cómo elegir un gatito

De repente, me he dado cuenta de que no había escrito todavía nada sobre gatos en el blog. Y había que remediarlo. Y entre que Guardabosques tuvo una buena idea, y que están todas las gatas en celo pregonando su estado aullido mediante, he decidido contar un truquillo para elegir un gatito en una camada.

¿Dónde conseguimos un gatito?

Bueno, esto suele ser fácil. En España hay mucho gato suelto (o no) y sin esterilizar. Así que desde Semana Santa hasta Noviembre o así suele haber gatitos a montones que se regalan. ¿Cómo se encuentran? Pues suele haber anuncios en el Segundamano, en las clínicas veterinarias o en las tiendas de animales. Y en casi cualquier refugio para animales abandonados suelen tener un "par de docenas". Bueno, y por la calle, en plazas, parques, jardines públicos, zonas verdes de urbanizaciones... por desgracia, en verano, por todas partes. Es mejor si los gatitos han nacido en casa de alguien, han estado bien cuidados y alimentados, y podemos ver a la gata. Pero la realidad es tozuda, y esto no siempre es posible. Yo no soy partidaria de comprar un gato en una tienda. Si no es de raza, porque hay montones de gatitos abandonados todos los años, que nos necesitan más. Y si estamos encaprichados con una raza en especial, lo mejor es acudir a un criador especializado, que los críe en su casa, y no en jaulas (este tema da para varias entradas, lo dejo aquí). Si quieres un gato con pedigrí, compra una revista de gatos, y suele haber montones de anuncios.

¿Qué valoraremos en un gatito?

Lo primero, que esté sano. Que no tenga legañas, mocos, cacas pegadas o parásitos visibles. Que no tenga calvas, la tripa muy hinchada, o que parezca triste. Si está alegre, quiere jugar con nosotros, y le gusta que le cojamos en brazos, mejor (ronronea, se acomoda, no lucha por huir). Como digo, la realidad suele ser puñetera, y muchas veces acabamos con un gatito pitañoso que nos hemos encontrado bajo un coche, pero si podemos elegir, ésto es lo que debemos buscar. Si lo cogemos de una camada casera, mejor no llevárselo antes del mes y medio o dos meses, para que tenga tiempo de aprender cosas de su madre, y a jugar con sus hermanos, que es importante para su desarrollo (y nos evitará problemas de conducta posteriores).

¿Y el famoso truco?
Gatito cogido por la nuca

El famoso truco consiste en coger al gatito por el cuello y levantarlo con cuidado. Si es un gato más grandecito, pondremos una mano debajo para no dejar todo el peso en el cuello, que puede ser doloroso. En los gatitos de uno o dos meses no hace falta. Y miramos a ver qué hace. Si se hace una pelotita, perfecto. Esto quiere decir que el gatito está bien socializado con las personas, que nos considera un poco "padres". Si no se hace una pelotita, pero se queda estirado y relajado, aceptable. Esto pasa más en los gatitos un poco más mayores, o en los gatos que han tenido relación con las personas, pero no excesiva. Cuanto más pelotita se haga, en general, más cariñoso y dócil será el gato. Si se estira, bufa, se cabrea, y lanza zarpazos.... nos pensaremos si queremos este gatito en nuestras vidas. Probablemente será arisco, no le gustará mucho que le toquen. Si no nos importa, bien, pero si lo que buscamos es un gato cariñoso que se haga pelota con nosotros en el sofá mientras ronronea, y juegue feliz con los niños, pues este gatito no nos vale.

¿En qué se basa esto?

Se basa en dos cosas. Una, que todos los animales (bueno, por lo menos las aves y los mamíferos) pasan por una etapa en su desarrollo llamada de socialización. Durante esta etapa, los cachorros reaccionan con curiosidad a las novedades, una vez pasada suelen reaccionar con más miedo. En los gatos suele durar hasta que tienen 6-8 semanas. Esto quiere decir que si cogemos un gatito de más de 6 semanas que no ha tenido contacto con gente, nos va a costar mucho que se adapte a nosotros, y a lo mejor no lo conseguimos nunca. Comentaré más sobre esta fase tan importante en otro post.

Gata acarreando a su gatito
Las gatas agarran a sus gatitos del cogote para moverlos de un sitio a otro. Esto desencadena en el gatito un reflejo, se queda muy quieto y se encoge. Si el gatito está bien socializado, este reflejo se desencadenará también si lo cogemos nosotros de la nuca. Si el gatito lucha, nos tiene miedo, quiere decir que no nos ha incluido (a las personas en general, no a tí que es la primera vez en su vida que te ve) en la categoría de "familiar".

¿Podemos socializar a un gato después de la semana 6-8?
Sí, pero cuesta más trabajo. Y cuanto mayor sea el gato, más trabajo. Y si el gato es adulto, o tiene más de seis meses, a lo mejor no lo conseguimos nunca.

¿Influyen en la socialización otros factores?
Sí, influye la genética del gatito (si los padres eran sociables o tímidos), el entorno en el que creció, como si su madre tenía miedo de la gente o no, o si la exposición temprana fue agradable o traumática...
Pero lo que más influye es la exposición temprana, por eso siempre se recomienda coger cachorros o gatitos de familias o criadores que los hayan tenido dentro de casa, que los hayan cogido en brazos y mimado. Y si queremos que se hagan amigos de nuestro perro, igual. Si han convivido con perros en su más tierna infancia, mejor, y si no, cuanto antes.
Gato adulto inmovilizado sujetándolo por  la nuca

¿Este reflejo cuándo desaparece?

En algunos gatos, nunca. Algunos no se encogen, pero muchos se quedan quietos cuando se les agarra de la nuca. Los veterinarios lo aprovechamos para poder explorar a gatos desconfiados, y poner inyecciones más cómodamente.

¿Bibliografía?
No la hay, por lo menos no que yo haya encontrado, sobre el efecto de la socialización en el reflejo de inmovilidad. Patrick Pageat lo comenta en sus conferencias, pero yo no he encontrado ningún estudio publicado, ni por él ni por otra persona. La experiencia, eso sí, me dice que funciona, y sí que hay estudios que reflejan la utilidad del agarre en la nuca para la inmovilización de gatos en la clínica:
M.E. Pozza, J.L. Stella and A.C. Chappuis-Gagnon et al., Pinch-induced behavioral inhibition (‘clipnosis') in domestic cats, Feline Med Surg 10 (2008), pp. 82–87

viernes, 25 de marzo de 2011

A mi perro le gustan los niños

Llevamos toda la semana metidas en casa, porque el Pollito está malita. "Tiene todas las itis" nos dijo el martes la pediatra: otitis, rinitis, laringitis, bronquitis... así que nos volvimos para casa con el bolso lleno de ventolines, pulmicores, augmentines y demás elementos. Y así llevamos una semanita, con la niña con tos de perro, pero la verdad es que por lo demás está contenta y activa (casi demasiado, porque yo estoy agotada).

He aprovechado este "internamiento forzoso" (porque, como además llueve, no salimos ni nosotros ni los perros) para hacerles un vídeo a la peque y al perro, para que se vea cómo se debe portar un perro con un niño.

Mucha gente me pregunta ¿puedo fiarme de mi perro y dejarle solo con el niño? mi respuesta es siempre la misma. NO. Y no sólo por el perro, sino porque ¿puedes fiarte totalmente de tu niño? NO. Hay que enseñar a los dos a llevarse bien. Al perro, a estar tranquilo, respetar los juguetes y el espacio corporal del niño. A que todo lo bueno pasa alrededor del niño (esto es fácil, enseguida el niño aprende lo divertido que es dar de comer al perro, que le chupe las manos llenas de papilla, y que se acabe los trozos de comida que al niño no le apetecen). ¿Y al niño? Hay que enseñarle que no se pisa al perro, ni se sube uno por encima. No se le agarra y se tira, ni del pelo ni de las orejas, ni de los bigotes... Y que no se introducen objetos en sus orificios: ni en las orejas, ni en la boca... Ni se tiran cosas encima del perro... Son un montón de cosas, y nunca puedes estar seguro de que vayan a cumplir estas reglas. Ninguno de los dos, por supuesto. Por eso, la regla de oro: SUPERVISIÓN. ¿Niños y perros? Sí, pero VIGILADOS.

Por eso pongo este vídeo. Es de un momento relajado, por la mañana recién levantados. La niña se está portando bastante tranquilamente, y el perro se ha acercado para echarse a su lado. Se nota que el perro está a gusto con la niña, se ve por su lenguaje corporal (tumbado, tranquilo, chupando a la niña y acercándose él a ella, y no al revés) y cómo se porta Pollito a su alrededor: tranquila y confiada, sin hacer aspavientos, y sin agarrar y tirar de partes del cuerpo del perro (eso sí que ha sido difícil de enseñar...). Aun así, hay un momento en el que la niña "lanza" un libro, que aterriza sobre el perro. ¿Y qué hace el perro? se incorpora tranquilamente, lo huele y se vuelve a tumbar. Y es que mi perro es MUY tranquilo, si llega a haber sido con la perra, la situación habría sido diferente.Otro día pongo un vídeo niña-perra, para que se vea la relación tan distinta que tienen.

video

Pues eso. ¿Se llevan bien mi perro y mi niña? sí. ¿Estoy tranquila cuando están juntos? también. ¿Les dejo solos alguna vez? NO.

martes, 22 de marzo de 2011

Terapia de Parque

Perro guía socializando con niños


Con esto de la vida moderna, muchas parejas que se van a vivir juntas no quieren (o no pueden) tener niños rápido, y muchos deciden tener un perro, que quita menos tiempo y es menos responsabilidad. Adoptan un perro con toda la ilusión, y el perro llega a un piso, en donde suele pasar muchas horas solo, y sale a la calle a hacer un pis y poco más. Los fines de semana sale algo más de casa, pero muchas veces sólo conoce otras personas adultas, dado que la baja tasa de fertilidad española hace que cada vez tengamos menos sobrinos o hijos de amigos alrededor.

Total, que el perro llega a su edad adulta sin haber tenido contacto con casi ningún niño. Y entonces la pareja decide que ya es hora de tener descendencia, y cae en la cuenta. ¿Y qué va a pasar con el perro y el bebé, con lo mal que se lleva ahora con los sobrinitos? Si son personas responsables, piden ayuda profesional (por ejemplo la mía), si no... mejor no me meto en berenjenales, sólo decir que en mi vida como veterinaria y como etóloga he tenido que sacrificar demasiados perros por problemas con los niños.

Y es que, como el trabajo siempre viene en rachas, llevo un mes que no hago otra cosa que ver perros con fobias por falta de socialización. Y todos tienen algo en común: una falta de socialización clara con los niños. Vamos, que les tienen miedo.

Bueno, al grano. Una de mis recomendaciones a mis clientes es que hagan "Terapia de Parque". ¿Que qué es eso? Muy sencillo. Consiste en coger al perro, ponerle una correa, y llevarlo al parque infantil más cercano. Si se tiene la menor duda, se le pone un bozal al perro, por si acaso.

Nos fijaremos en el perro. Si está relajado, nos acercamos más al parque. Si empieza a mostrarse intranquilo (echa las orejas hacia atrás, se chupa la nariz, bosteza, olisquea el suelo, tiembla, o hace otras señales de calma...) le mandamos sentar y le premiamos (click + salchicha, si no usamos clicker, "bien"+ salchicha) y le decimos lo bueno que es. Exageradamente, y con voz de que estamos super contentos de lo super bien que se está portando. Que nuestro perro se ponga contento sólo de oírnos. Premiamos varias veces (por seguir sentadito y mirarnos a nosotros y/o a los niños) y cuando veamos que se ha tranquilizado un poco, avanzamos uno o dos pasos más hacia el parque. 

Repetiremos esta secuencia hasta conseguir que nuestro perro permanezca quieto y tranquilo  mientras los niños juegan delante de él, pasan corriendo... Conviene prestar especial atención a los carritos de bebé y a las madres con niños en brazos, y acercarnos a ellos para que el perro se acostumbre a esas "cosas extrañas".

Y esa es la "Terapia de Parque, nivel 1". Si en cualquier momento el perro se pone muy nervioso, gruñe, o deja de coger la comida, es que nos hemos pasado con la presión, damos un par de pasos atrás, o los que hagan falta para que el perro se tranquilice, y seguimos con los acercamientos, pero más despacito.

En este nivel, todavía no dejaremos a los niños tocar al perro, ni darle nada, tenemos que ir muy despacito. Si pensamos que nuestro perro puede llegar a morder, recomiendo que esta terapia se haga con un profesional, pues entraña riesgo, tanto para el perro (coger aún más miedo) como para los niños, claro.

Un último consejo, que parece una tontería, pero no. No os quedéis mirando a los niños, sobre todo si sois hombres. No por el perro, sino porque los padres pueden pensar mal y echaros, pensando que habéis ido a "mirar". Centraros en el perro, que para eso estáis ahí.
Perro y niños aprendiendo a llevarse bien

Para evitar esta situación, lo mejor es hacer esta "Terapia de Parque" cuando el perro es cachorro. 

Ningún niño puede evitar acercarse a un cachorro monísimo, acariciarle, jugar con él... los cachorros socializan, y aprenden que los niños no son monstruos, y podemos aprovechar y enseñar  a los niños cómo acercarse y tocar a los perros. Salen ganando todos.

PD: hablaré más sobre clicker, socialización, señales de calma y cómo acercarse a un perro desconocido en algún otro post. Mientras tanto, podéis ver unos dibujos explicativos geniales en el blog de Boogie, en las entradas sobre señales de calma y como NO saludar a un perro

viernes, 18 de marzo de 2011

Enseñando a nuestro perro a tirar de una bici

En el bikejoring, nuestro perro tira de la bici
Montar en bici es un ejercicio estupendo, y si puedes correr con tu perro, que te haga compañía, tire de tí en las cuestas, y gaste energía, todo a la vez ¿puede pedirse algo más? Esto es el bikejoring, por lo visto.

Llevo unos días investigando el tema, por dos razones:
1. Se acerca la primavera, pica el gusanillo de salir por ahí, y si puede ser mi Guardabosques con el Pollito en una bici y yo con los perros en otra, pues me parece un plan estupendo.
2. Tengo una clienta con un husky muy necesitado de ejercicio, y me preguntó cómo veía el tema (a tí va dedicado este post, Diana).

Así que dejo un resumen-traducción "libre"de unas recomendaciones vía clickertraining.com, del artículo "Fun with your dog: Mushing on a bike" de Robin Shen. Que conste que todavía no lo he probado, más allá de poner a mi perro a tirar de un tronco, con la bici todavía no hemos probado, pero ¡estamos deseando!

Paso 1: Diversión, no castigo
Cuando se adiestra a un perro de tiro, nada de castigo de ninguna forma. Nada de collares, ni normales, ni de ahogo, ni de pinchos, ni siquiera haltis. Vamos a coger bastante velocidad, y con un frenazo o un enredo con la correa podemos hacer muchísimo daño a nuestro perro. Sólo va a llevar puesto el arnés de tiro y la línea, aunque en el momento que paremos y le desenganchemos por supuesto que necesitaremos el collar y correa habituales. El mushing (tiro de trineo o similar) debe ser divertido para el perro, puesto que a los perros les encanta correr y tirar. Si al perro no le gusta, mejor no forzarle y buscar otro entretenimiento. Lo normal es que directamente alucinen y les encante.  Si el perro se equivoca, puedes decirle "no" o "mal" pero nada más allá.

Paso 2: valora el estado físico de tu perro
Para poder tirar de la bici, el perro debería pesar por lo menos 15 kg, tener por lo menos un año de edad (incluso año y medio para razas muy grandes). Antes de esa edad puedes entrenar corriendo y tirando de cosas sin peso, pero nada muy fuerte.
¿Y la raza? La raza no importa, pero la forma del cuerpo sí. Cuanto más se parezca físicamente tu perro a un husky, mejor. El parecido se mide estructuralmente, no en tipo de pelo o su color. Debe tener un cuerpo proporcionado, y estar sano. Sus extremidades deben ser robustas, y no tener problemas de salud en sus articulaciones, o deformidades de ningún tipo. El mushing es un ejercicio bastante fuerte, y produce mucho desgaste en tendones, músculos y articulaciones. Si el perro no está sano al empezar, lo más probable es que lesione en algún momento. De todas formas, si sólo vas a montar en bici por pasear, y no para competir, puedes ser más laxo en estos temas, siempre que vigiles bien al perro, y pares o aflojes el ritmo al menor signo de cansancio o problema.

Paso 3: ¿le gusta a tu perro tirar?
Si a tu perro le gusta tirar de la correa, ya sabes que sí. Si has educado a tu perro a no tirar, echa a correr a su lado, y mira si se emociona y corre delante de tí. Si es así, bien. Si tu perro corre detrás de tí, o quiere pararse, o tienes que ir arrastrándolo, a lo mejor no es el mejor perro para este ejercicio.

Paso 4: el arnés de tiro, la línea y cómo montarlo todo en la bici
Compra un arnés de tiro. No vale cualquier arnés de tienda de animales, los arneses de tiro son diferentes, para cargar el peso del tiro en el pecho, y no en el cuello. Los venden por internet, no son excesivamente caros. Tienes que medir muy bien el contorno de tu perro, y que le quede bien ajustado, para que no se haga daño al tirar. En las páginas web suele haber una guía sobre cómo medir al perro para que le quede bien ajustado.
Arnés especial de tiro
Lo importante es que la línea sea resistente, con los mosquetones de buena calidad (no queremos que uno falle y salgamos todos volando), debe tener dos mosquetones, uno en cada extremo, para unirla a la bici y al perro. Si la línea es un poco elástica, mejor, tanto para el ciclista (menos tirones en la bici) como para el perro. La línea debe medir unos 2 metros, para que el perro esté cerca de tí y lo puedas controlar, pero no justo delante que lo atropelles cada vez que paréis. Puedes unir dos perros a la bici, pero no más, que sales volando.
Dos formas de unir el perro a la bici, con más o menos amortiguación
Luego puedes unir esta línea directamente a la bici, aunque no es muy recomendable, pues si el perro deja la correa algo floja se te puede meter por la rueda y darte un batacazo. Lo mejor es meter el primer tramo en un trozo de tubería de pvc, en una manguera, o comprar un adaptador especial para la bici, que pasa recto por encima de la rueda delantera, así ni se desgasta la línea ni se mete por la rueda. También se puede poner doble correa ajustada al manillar, una la línea, de correa normal, y un trocito más corto elástico o de muelle, para minimizar los tirones.
Adaptador para atar el tiro a la bici, éste es comprado
En http://www.speedogs.com/bikejoring.html tienen de todo, arneses, líneas de tiro y adaptadores para atar el perro a la bici y que no se meta el tiro en la rueda. También tienen prácticos "kits" (No me han pagado, es que es la mejor web que he visto por ahora).

Paso 5: comenzar el adiestramiento, enseñar las órdenes
Pon el arnés y la línea de tiro al perro, y atar a la línea de tiro algo que pese. Un tronco, una caja, ... algo que no asuste al perro, y que pueda arrastrar cómodamente. Anímale a tirar y a correr a tu lado mientras arrastra el peso. Premia mucho hasta que el perro se adapte. Si el perro se para a olisquear, di "no" o "mal" y anímale a seguir corriendo, así evitarás que lo haga cuando estés encima de la bici, y sea más difícil controlarle.

Con este peso le enseñaremos lo básico, "hike" es tirar hacia adelante, "geee" girar derecha, "haw" izquierda,  y "sooo"parar. Estos son los "palabros" tradicionales, si no te gustan, los cambias por lo que te salga del cuerpo y ya está. Una recomendación: palabras cortas y repetidas para acelerar, una palabra larga y en tono bajo para parar. Estas órdenes deben enseñarse con adiestramiento positivo (mejor con el clicker) antes de subirse en la bici, si no quieres acabar en el suelo.

Paso 6: la bici
Debe ser resistente, y tener buenos frenos. Cualquiera de montaña o para BMX debería valer. Mejor si algo más pequeña que tu talla normal, por si tienes que frenar poniendo los pies en suelo. Que no sea muy cara, porque la vais a vapulear pero bien.

Paso 7: ¿Preparados, listos?
Antes de unir al perro a la línea, revisa que no le duela nada, que no tenga agujetas del día anterior, que no cojee. A los perros les gusta tanto tirar que pueden acabar hechos  polvo, pero seguir queriendo correr. Si es así, tomaos un par de días de descanso.
Si el perro está bien, ponle el arnés, y ata la línea primero a la bici, y luego al perro. Con la bici tumbada, y el perro bien sujeto. Una vez te has subido a la bici y estás preparado, puedes soltar la línea. Parece una recomendación tonta, pero al tercer día, con el perro todo emocionado, no lo haces, el perro da un supertirón, y ¡todos al suelo descalabrados!

Paso 8: ¡Adelante! ¡hike, hike, hike!
Pedalea un poquito, y alegremente grita ¡hike!, agárrate fuerte y ¡disfruta!
Puedes ayudarle pedaleando en las cuestas arriba, frenando en las cuestas abajo. Para girar, ayuda frenando un poco, dando la orden de giro y entonces giras la rueda de la bici. Con un poco de práctica, todo irá "sobre ruedas".
Mantente en silencio excepto para dar las órdenes y premiar cuando haga algo bien, si no el perro "apagará" sus oídos, y dejará de oírte.
¡A correr!
Precauciones:
Este ejercicio es muy intenso, no salgas a correr por encima de 25-30º, dependiendo de la humedad o la intensidad del recorrido, o puedes matar a tu perro de un golpe de calor. A veces hay que salir muy temprano para que haga el suficiente fresco, sobre todo con perros de pelo largo y espeso. Si le ves muy jadeante, o cansado, para, bebed y mojaos. Si el perro se para y tiene problemas para andar, se le ve mareado, pierde el equilibrio o tiene la temperatura más alta de lo normal, llévalo al veterinario enseguida.
Este ejercicio hay que entrenarlo, empieza con 1-2 km y ve subiendo poco a poco, si no quieres romper al perro. Los perros no conocen límites, y pueden seguir corriendo hasta desplomarse. Ofrece agua a cada km, más a menudo si hace calor, y vigila las patas de tu perro, que no se haga heridas. Si es así, vuelta a casa andandito.
No dejes nunca de prestar atención al perro y al camino. Si se lía la línea, o pillas un bache... se va muy rápido, los tirones son muy fuertes, y las caídas también. Os podéis hacer mucho daño. Los perros sin experiencia suelen pararse a hacer pis o defecar, en mitad del camino y de repente, en los primeros 200-500 m. Estate preparado para el frenazo, dile que "no" o "mal" y anímale a seguir adelante, alejando la bici.
Ponte gafas. Los perros al correr lanzan mucha tierra, más cuanto más rápido corren.
Evita el asfalto todo lo posible, ve por caminos de tierra. El asfalto revienta las almohadillas, es duro en la musculatura, y hay demasiado tráfico.

Pues hasta aquí por hoy. Espero animar a gente a practicar este deporte con su perro.
¡hike, hike, hike!

martes, 15 de marzo de 2011

Fobia a los ruidos fuertes


Perro tapándose los oídos. Imagen de Teresa Marías
Esta semana tengo un caso de un perro con varias fobias, sobre todo tiene miedo con ruidos fuertes de tráfico, tormentas y petardos. Aprovecho para repasarme el tema y presentar un pequeño resumen de en qué consiste una fobia. Dejo para otro día el tratamiento, que es mucho sólo para hoy.

Las fobias son profundas reacciones de miedo que se producen rápidamente, y que no se extinguen con la exposición gradual a la causa de la fobia. En las fobias se producen reacciones muy rápidas, de todo/o nada, muy profundas y con comportamientos asociados anormales (pánico, catatonia). En los animales de compañía, los miedos y fobias más frecuentes son producidos por ruidos fuertes (tormentas, petardos, tiros) y por otros estímulos más variados: tráfico, aglomeraciones de gente, otros animales... estos producen comportamientos anormales como esconderse, paralizarse, huir, reaccionar agresivamente, y estados de ánimo ansiosos, con dilatación de las pupilas, jadeo, salivación, e incluso micción, defecación, o vaciamiento de las glándulas anales.

Las fobias pueden iniciarse de dos formas:
Inmediata: tras un evento traumático fuerte que cause gran impresión y miedo, como el que lancen un petardo al cuerpo del perro, o que caiga un rayo encima de la casa en donde vive.
Progresiva: sobre un estado previo de ansiedad o miedo, ésta actúa como estímulo condicionado, produciendo un efecto negativo sobre el individuo, que al volver a estar delante del objeto recuerda no sólo el lado negativo del objeto, sino la sensación de malestar que su propio miedo/malestar le produjo, aumentando así progresivamente las sensaciones negativas asociadas, produciendo que el miedo sea cada vez más profundo.

La propensión al miedo o a la ansiedad depende de varios factores, uno de ellos es la personalidad del animal, más o menos insegura. Es muy importante exponer al perro a una edad temprana a estímulos variados, sobre todo durante la etapa de socialización (aproximadamente de la semana 4 a la 12 en la vida del perro). Esta fase es crucial para que el cachorro, si se le han presentado suficientes estímulos, aprenda a reaccionar ante ellos con curiosidad y no con miedo, y si algo le asusta, pueda recuperarse en menos tiempo, y que no le provoque una ansiedad más profunda que le deje marca.

El miedo, en circunstancias normales, acaba eliminándose si se expone repetidamente al perro al objeto, lo que en teoría del aprendizaje se llama habituación. Pero hay varios factores que impiden esta habituación:
El comportamiento sobreprotector: si el dueño no deja al perro acercarse al objeto, o está muy nervioso en su presencia, el perro copiará este comportamiento nervioso, y no se acostumbrará al objeto. Si el dueño coge en brazos a su cachorrito y sale corriendo a casa cada vez que hay tormenta, lo que aprende el perro es "si llueve y hay ruido, huye, es peligrosísimo". O si el dueño intenta apaciguar al animal, con caricias, o diciendo que "todo está bien", mientras el perro gruñe, jadea o tiembla, el perro lo tomará como un premio por su comportamiento ansioso, y tampoco aprenderá a relacionarse con el objeto, porque pensará que el comportamiento adecuado es mostrarse miedoso.

También es importante la intensidad y la duración del suceso que produce el miedo. Si la intensidad es demasiado alta, el perro nunca podrá tranquilizarse delante del objeto, y su miedo empeorará. Si la duración de presentación es insuficiente, o se repite demasiado intermitentemente, tampoco tendrá tiempo de acostumbrarse al objeto.

Por eso es importante, si tenemos un perro miedoso, dejarse aconsejar por un experto y seguir una terapia adecuada, porque si vamos por nuestra cuenta podemos pasarnos con la intensidad de exposición, y crear a nuestro perro un trauma fuerte que luego es mucho más complicado de tratar.

El perro que veo esta semana tiene problemas de miedos por falta de exposición temprana: toda su "infancia" la pasó en una casa en el campo, sin tráfico, aglomeraciones, ruidos fuertes... Al cumplir el año se vino a vivir a un piso en Madrid... Demasiado para sus pobres oídos.

lunes, 14 de marzo de 2011

¿Pudo la mascota del pleistoceno haber sido un zorro?

Llevo toda la semana de baja con amigdalitis, y en uno de mis ratos sin fiebre encontré esta entrada en el blog "The Thoughtful Animal", un resumen de un artículo científico recientemente publicado. Recomiendo la lectura tanto el blog como el artículo original, pero como están en inglés, dejo la traducción para el que no se sienta con fuerzas.

¿Pudo la mascota del pleistoceno haber sido un zorro?
Enterramiento "Uyun al-Hammam"
Hay un trocito de tierra, como de un km. cuadrado, que ha añadido una sorpresa a la historia de la domesticación animal. Este trocito de tierra localizado en el Norte de Jordania, al sudeste del Mar de Galilea, cerca de las orillas del Río Jordán, acoge una excavación arqueológica conocida como "Uyun al-Hammam". Una pieza clave de esta excavación, comenzada en 2005, es un enterramiento que contiene los restos de al menos once seres humanos en ocho tumbas diferentes. Estos humanos primitivos fueron enterrados aquí en algún momento durante el periodo pre-Natufiense, hace alrededor de 16.500 años.


Además de los restos humanos, los arqueólogos y paleontólogos de las Universidades de Cambridge y Toronto, dirigidos por Lisa A. Maher, han descubierto varios huesos de animales en los enterramientos. En la tumba uno, se encontró un cráneo de zorro, junto con su húmero izquierdo, así como los restos de una gacela, un ciervo y una tortuga. En la tumba siete, los investigadores encontraron la mayor parte de un esqueleto de zorro, una cornamenta de ciervo y un fragmento de cuerno de cabra. Es muy comun encontrar pedazos de cuernos de animales, o huesos esculpidos como herramientas alrededor de asentamientos humanos, pero ¿un esqueleto completo de zorro? Esto es inusual.

Comparando el cráneo de zorro con otros cráneos de cánidos de la misma región geográfica, los investigadores fueron capaces de determinar que era de zorro rojo (Vulpes vulpes), que se sabe que se encontraba presente en esa área durante el final del Pleistoceno. Se descubrió que, algo sorprendente, el cráneo de zorro y el esqueleto de zorro pertenecieron al mismo individuo.

Pero ¿por qué se encontró el cráneo y el húmero del zorro en la tumba uno, mientras que el resto del esqueleto estaba en la tumba siete ?

Resultó que el humano (probablemente varón, esto no se sabe a ciencia cierta) que originalmente fue enterrado en la tumba siete se movió -por alguna razón desconocida- a la tumba uno. La colocación de los huesos del zorro en relación con los huesos humanos sugiere fuertemente que los dos fueron enterrados juntos intencionadamente. Pero aunque se han encontrado otros huesos de zorro en otras localizaciones en "Uyun al.Hammam", todos los demás muestran signos de consumo, como marcas de cuchillo en los huesos, o evidencias de haber sido quemados. Este zorro, sin embargo, es el único encontrado con el esqueleto intacto y sin evidencias de consumo o utilización. Por eso, Maher no cree que los huesos de zorro se incluyeran en la tumba como alguna clase de "accesorio". En cambio, como el cráneo del zorro fue cambiado de sitio intencionadamente desde la tumba siete a la tumba uno a la vez que los restos humanos se movieron en la misma dirección, Maher sugiere que había algún tipo de relación especial entre ese individuo humano y ese zorro en particular. Ella escribe "Es posible que la unión entre el zorro y el humano fuera tal que cuando el humano murió el zorro fuera sacrificado y enterrado a su lado. Más tarde, cuando las tumbas se reabrieron, esta relación se recordó y los huesos se movieron juntos, para que la persona muerta pudiera continuar teniendo al zorro consigo en el más allá."

Se ha aceptado comunmente que la domesticación del perro comenzó hace alrededor de 15.000 años en el Oriente Medio, alrededor del mismo periodo en que se produjeron los enterramientos de "Uyun al Hammam". Otras excavaciones arqueológicas de la región corroboran la relación emergente entre los humanos y los cánidos, como la tumba de Ein Mallaha en el Norte de Israel, que incluye a una mujer mayor enterrada con su mano apoyada en un cachorro, cerca de su cabeza. Y en otra excavación cercana en Israel, llamada Hayonim Terrace se han encontrado a tres humanos con los esqueletos completos de dos perros.

Dado que los humanos primitivos en Oriente Medio estaban construyendo algún tipo de relación simbiótica con pequeños lobos grises (Canis lupus) los cuales, a través de un prolongado periodo de domesticación, se convirtieron en el perro doméstico (Canis familiaris), se puede razonablemente inferir que los zorros también pudieran haberse considerados candidatos potenciales para la domesticación. De hecho, un estudio longitudinal conducido en Siberia, ha demostrado que los zorros son bastante fáciles de domesticar. Probablemente nunca sabremos cuál fue la relación entre los habitantes tempranos del Valle del Río Jordán y el zorro rojo, pero las evidencias que tenemos sugieren que estos pequeños cánidos fueron más que recursos alimenticios, para trabajar, o para pieles. En cambio, había algún tipo de fuerte relación emocional que garantizaba rituales de enterramiento especiales.

Via "The Thoughtful Animal" de Jason Goldman

Maher LA, Stock JT, Finney S, Heywood JJ, Miracle PT, & Banning EB (2011). A unique human-fox burial from a pre-natufian cemetery in the levant (jordan). PloS ONE, 6 (1) PMID: 21298094

La verdad que el tema de la domesticación del zorro es chulísimo, ya escribiré una entrada sobre Belyaev y sus zorritos más adelante. Es curioso que los zorros hubieran podido ser "perros" pero nunca llegaran a serlo. La verdad, yo creo que es porque huelen fatal... ni la domesticación puede con esa peste...

viernes, 4 de marzo de 2011

Y cuando parecía primavera... vuelve el invierno

Vista de la nieve desde mi ventana
Hoy me toca trabajar en casa, papeleos de consultas de la semana, y menos mal, porque lleva toda la mañana nevando y como que no apetece salir por ahí a adiestrar...

Tengo las articulaciones de las manos "correosas" de la humedad y el frío, parezco una viejecilla con reuma. He llamado al Hospital de la Paz para pedir cita con mi reumatóloga (tendría que haber ido el año pasado, pero con la niña, como que cambian las prioridades...). Pues no me han dado hora. La agenda está abierta hasta el 1 de Julio, y ¡no hay huecos! Pero es que no pueden dar cita más allá del 1 Julio, tengo que llamar cada 15 días porque no me pueden decir el día que abren la agenda del verano. Increíble, no es sólo que haya 4 meses de lista de espera, es que más allá no dan cita... Como solución, me cambian de médico, pero para eso me tengo que bajar a pedir cita al hospital, que está ¡a 45 km de mi casa!. Increíble.

Por lo menos la niña hoy ha dormido de 20 a 5h ¡¡9 horas seguidas!! todo un récord. Tengo que explicar en un post cómo hemos hecho el destete nocturno, para ver si podemos ayudar a otros papás-zombies del mundo...

Bueno, tengo un par de posts pendientes de subir, que esta semana no he tenido tiempo de escribir nada, con tanta fiebre, tanto moco y tanta tos. A ver si este finde me pongo al día...

Editado 20:01:
Arreció la tormenta, justo cuando venía yo del médico, claro, caían unos copos como sabanitas, la niña flipada...
Dejo unas fotitos:
Misma vista, esta tarde, con copazos
Y una del arbusto que el otro día estaba tan primaveral...